miércoles, octubre 19, 2005

Lo que el silencio me explicó (Propuesto por Alex)

Hacía tiempo que no sentía nada, actuando movido sólo por obligaciones y responsabilidades.
He alquilado una habitación en un viejo edificio ruinoso en la periferia de la ciudad. És una construcción de mediados de siglo, un monstruo enorme de ladrillo y metal. Lleva años abandonado, sus paredes son grises y el polvo lo envuelve todo como una segunda y gruesa piel.
No hay luz ni agua corriente. Mi habitación está en la ultima planta.

És de noche, estoy ante el edificio. No he traido nada. Llevo una vieja camiseta, unos vaqueros y unas deportivas. Subo las escaleras lentamente, no hay ninguna prisa. A cada paso observo las imperfecciones en las paredes, escucho atentamente los ecos que despiertan mis pasos y huelo la humedad que me rodea mientras con la mano acaricio la barandilla. Intercambio momentos en los que fijo la mirada al máximo para captar todos los detalles con otros en los que cierro los ojos y se agudizan todas las demas sensaciones.

Llego a mi piso, me dirijo a la habitación, abro la puerta y me encuentro ante una cámara vacía a excepción de una silla repleta de polvo, como todo lo demás. Hay una pequeña ventana, coloco la silla frente a ella y me siento.
Desde tan arriba apenas se ve la ciudad, los cristales viejos pero gruesos no dejan pasar ni el más leve de los sonidos. El eco provocado por mis movimientos hace rato que se ha desvanecido.

Me quedo sentado, mirando al infinito, sintiendo el silencio, el olor y el tacto de la silla.
Y espero. Pasan las horas, empiezo a sentir sed y una ligera sensación de hambre. Me relajo, el sueño acude a mí, pero no és una posición cómoda. Pienso en cosas que hacía tiempo que había olvidado. La noche pasa despacio, se me cierran los ojos pero vuelvo a abrirlos, quiero ver.
Muevo el pie sobre el suelo, siento la presión y oigo el polvo que es arrastrado.

Por fin amanece directamente en mi ventana, no la he elegido porque sí. El sol me ciega, aprieto los párpados. Los rayos que invaden mi refugio calientan mi piel y me provocan un ligero cosquilleo en la piel.

Una hora más tarde el sol ya ha pasado de largo. Me levanto y vuelvo a mi casa. El experimento no ha estado mal, he verificado que aún soy capaz de sentir.

4 Comments:

At 12:18 p. m., Blogger Dario said...

Molt ben compensat. Admiro la teva capacitat de equilibrar el fil del relat amb la descripió dels sentits del personatje.

Una mica just en cuant a argument, pero l'idea principal queda clara.

Per cert, durant el primer parraf dona l'impresió que el prota es diu Tyler Durden...

 
At 12:22 p. m., Blogger RollWhisTler said...

La veritat es que la idea inicial era que la palmés de sed assegut a la cadira, pero al final m'ho he repensat :p.

si que es una mica fight club el tema :-).

 
At 10:24 p. m., Anonymous Anónimo said...

No tinc paraules... A nivell de descripció està molt bé, el que passa que de vegades et passes de "romàntic" ? ;p (Ex. "oigo el polvo que es arrastrado")
I el tema... una mica cafre, no?

 
At 1:20 p. m., Anonymous Anónimo said...

uau... k tio mas cafre...
hay maneras y maneras d sentir y cosas k sentir jaja...
estas hehco un romanticon, como dice.. "grushenka" jejeje

 

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