La muerte de la inspiración
¿Habéis tenido ansiedad alguna vez? ¿Una sensación de ahogo que os aprisiona la garganta y no sabeis porqué?. Bien, pues ese es mi estado natural. Una mente perturbada dirán algunos, un artista genial dirán otros. Las dos cosas os diré yo... estoy rematadamente loco, llevó las sensaciones al límite y las obsesiones a nuevas escalas enfermizas y eso me permite ver el mundo como nadie más es capaz de hacerlo, lo que me hace ser un genio en ese aspecto.
Pero hace ya tres semanas que la sensación de ahogo ha desaparecido, mi dolor y mi pena se han esfumado sin motivo aparente y estoy perdido. Me siento frente al lienzo y no soy capaz de trazar una sola linia. La rabia y la frustración crecen en mi interior pero no soy capaz de sentir el hastío que motivaba mi arte.
Intento recordar porqué me sentía desdichado, evoco en mi mente imagenes tristes de mi pasado, momentos dolorosos, ilusiones muertas, pero nada. No puedo condensarlo todo en un dibujo genial, todos los bocetos me parecen vulgares, no transmiten nada porqué no siento nada de todo eso. La negrura no está, mi vida no está, mi talento... desaparecido.
Me cabreo, rasgo el lienzo, parto una mesa a patadas hasta que me sangran las espinillas, pero nada, ni una chispa de creatividad acude a mi llamada. Lloro de frustración, dejo que las lágrimas empapen la tela y observo esperando ver formas inspiradoras. Pero es inútil, las lagrimas son transparentes y se desvanecen enseguida. Me unto las mejillas de pintura esperando que las lágrimas se mezclen con ella.
Grito con todas mis fuerzas cuando la tristeza vuelve a remitir, me golpeo fustrado pero no hay sobre el lienzo mas que manchas inconexas sin idea alguna a transmitir.
Hace falta algo más vital, mi arte está muerto, necesita algo vivo. Miro a mi alrededor, pintura roja, como sangre, mi sangre. Sin dudarlo cojo un cuchillo y rasgo mis antebrazos salvajemente.
Froto mis brazos una y otra vez contra el lienzo, observo, retoco, repito la operación con desesperación. Pero no aparece nada, solo la sangre de un muerto. La consciencia empieza a abandonarme, he perdido demasiada sangre, hay que ser idiota, no quiero morir.
Llego al telefono marco su número, informo de mi estado y cuelgo.
Me siento un rato, estoy agotado, tal vez muera por mi estupidez. ¿Y si en lugar de forzar mi inspiración a alimentarse del hastío me hubiese centrado en lo que ahora siento?¿ Que tiene de malo inspirarse en el amor?. Si pudiera vivir un dia más...



4 Comments:
Bueno, pero que sean amores desgraciados. Al fin y al cabo somos como las naranjas. Cuánto más nos espachurran, antes sacamos el jugo.
Pues eso dependera de lo que se espachurre :-).
Bueno com fa molt de temps que ho tens mort aixo t'oferiré uns cuants titols aveure si ho revius:
-Lo que come la muerte
-El odio del agua
-El espejo de madera
-Ruido de risas en mi nevera
Rellegint-los sembla que m'hagi fotut ves a saber que al cos... si et sembles masa esotérics puc intentar ser més... normal.
mmmmm...
pa que te voy a engañar... ma dejao bastante indiferente... xD será que no lo he pillao o ke no es mi tema...
suerte con el proximo k lo leo ahora mismo... jejeje mi juicio esta cerca!
Publicar un comentario
<< Home