lunes, abril 03, 2006

Un pueblo cualquiera

Es un día soleado. Lista de lo que sobra: olor a heces de caballo, abrillantador de armaduras y sudor . Lista de lo que falta: silencio, espacio, cerebros y sobretodo paz.
Estoy preparado para la acción. Llevo puesta la armadura de mi padre, monto también su poderoso caballo de guerra y en mi vaina tengo su casi legendaria espada.

A mi alrededor forman otros diez jovenes jinetes, todos ellos con más ganas de morir que yo. Pero pongo cuidado en que no se me note, quiero volver entero y ocuparme de los terrenos de mi abuelo, como he hecho siempre.

Nuestro orgulloso comandante se acerca majestuoso, embutido en sus mejores galas.
- El sargento instructor me ha informado de que ya estais listos para engrosar nuestras filas. ¿Estáis de acuerdo?
Ensordecedores gritos emergen de mis compañeros.
-¡Si!
-¡Ya lo creo!
-¡¿Dónde están esos malditos cerdos?!

El comandante me mira frunciendo el ceño.
- Tu eres Sam, ¿no?.
- Así es señor.
- No pareces muy ansioso por entablar batalla.
- Mi entusiasmo se demostrará cuando realmente haga falta señor.
- Si eres la mitad de hombre que tu padre así será.
- Es fácil ser más hombre que un muerto señor.
Demasiado tarde me doy cuenta de con quién estoy hablando.
Su rostro pasa lentamente de la sorpresa a la indignación y termina mostrando una mueca de disgusto.

- Ya me habían informado de que eras algo extraño, procura demostrar más respeto por tu padre cuando estés ante mí. Me salvó la vida en incontables ocasiones.

Tengo que morderme la lengua para no decir algo de lo que bien seguro terminaría por arrepentirme.

-Tenía la esperanza de que fueras un poco más como él y otorgarte el mando de este pelotón, pero está claro que todavía no tienes la disciplina necesaria.

Tras seleccionar a uno de mis devotos compañeros como líder, nos da las ordenes. Servir como avanzadilla y explorar en busca de muy probables fuerzas hostiles en un pequeño pueblo a pocos quilómetros de allí.

Una vez recibidas las ordenes, nuestro recién nombrado y henchido líder nos ordena salir a galope tendido.
Antes de partir saludo con un ligero cabezeo a mi comandante.

Es agradable sentir la suave brisa filtrandose entre las placas de metal de mi armadura, mientras vuelo detrás de mis compañeros.
No paran de gritar emocionados, como si les hubieran ordenado ir a buscar el secreto de la felicidad. Decido adelantar hasta la cabeza e intentar razonar con ellos... si seguimos corriendo como locos sera imposible evitar una emboscada.

El cabeza de chorlito del que dependen nuestras vidas suelta una risotada ante mí cobardía.
- Sólo hay granjeros como tú por esta zona, tranquilo - me dice.
- Si crees que sólo son granjeros, ¿porqué estais tan contentos?, ¿no preferirías poder luchar?
- Amigo mio, lucharemos. Esto es territorio hostil, ya has oído al comandante.

Suficientemente malo es que te obliguen a luchar por un país que te importa un pimiento, que pretende tomar unas tierras que nunca han sido suyas, para que encima ahora se te pida matar gente desarmada.

- Se nos ha pedido buscar posibles hostilidades, si solo son granjeros no moveremos un dedo.

Procuro dar a mi voz toda la resolución de la que soy capaz. Suele funcionar con las mulas y los perros de mi abuelo. Pero no parece ser muy util en pleno galope y hablando con fanático semejante.

- Esta... - piensa un rato buscando la palabra adecuada - gente... - bueno, menos mal, los considera humanos - son holgazanes, son pocos y vagos como perros, nosotros somos más y mejor organizados, esta tierra dará mucho mejor fruto si nos libramos de tamaña escoria.

Doy por perdido al jefe, recorro con la mirada al grupo e intento recordar cual de estos energumenos es más o menos civilizado. Me acerco a un par de ellos, pero en cuanto empiezo a mostrar mi desaprovación sobre lo que vamos a hacer, se quedan líbidos de terror y miran a mi alrededor esperando que nadie más haya oído mis herejes palabras.

El pueblo aparece ante nosotros, lleno de pesar veo a un grupo de niños jugando justo en la entrada. Serán los primeros en caer.

(Continuará?).

3 Comments:

At 3:04 p. m., Blogger reve said...

Más te vale acabar esto bien. Como les toquen un solo pelo a los niños la vamos a tener...

 
At 3:48 p. m., Blogger RollWhisTler said...

Te parecera bonito condicionar a un artista de esta manera :p.

Mejor no te leas el relato titulado SAM entonces...

 
At 9:30 p. m., Anonymous Anónimo said...

Sang i fetge por favor!!! luego si eso que Dios ajusticie a quién lo merezca pero ya que solo son bits plasmados en una pantalla... ke luzca el brillo rojizo en este atardecer medieval =)!!
o te vas a dejar presionar por las palabras de una chica... ;)

 

Publicar un comentario

<< Home