Eduardo y la Jardinera
1- Interior / Casa de Eduardo / Dormitorio / 7.00 a.m.
Eduardo, 47 años, complexión fuerte sin llegar a estar gordo, duerme en su cama. El dormitorio es un ejemplo de austeridad y funcionalidad. Suena el despertador, uno de esos baratos comprados en un bazar chino en el que la radio se queja más que sonar. Con un par de quejas suaves, Eduardo se levanta, duerme en chándal. Apaga la radio y va hacia el comedor.
2- Interior / Casa de Eduardo / Comedor / 7.05 a.m.
El comedor, al igual que el dormitorio, no destaca por su mobiliario, hay poco y es barato. Hay un mueble en una de las paredes, encima del cual hay un aparato de música bastante pasado de moda, se ve viejo y muy utilizado. Eduardo coge una cinta de cassette y la pone en una de las platinas.
Bailando medio dormido, va hacia el cuarto de baño.
3- Interior / Casa de Eduardo / Pasillo / Frente a la puerta del baño / 7.25 a.m.
Se oye cerrarse el agua, descorrerse la cortina de la ducha y a Eduardo cantando la canción que suena en el comedor.
Ruidos de Eduardo secándose y lavándose los dientes mientras canta o lo intenta.
Se abre la puerta del baño de golpe y aparece Eduardo emocionado gritando justo en el clímax de la canción. Va perfectamente afeitado y peinado, pero con un pedacito de papel de váter pegado a una heridita en la mejilla. Se va hacia el dormitorio de nuevo dejando huellas de agua. El dormitorio está al final del pasillo, entra y cierra la puerta. Se abre la puerta y aparece Eduardo trajeado y usando el mango de un mocho a modo de micrófono, va hacia el comedor fregando las huellas, medio bailando con el mocho. El mocho está deshilachado por el uso.
4- Interior / Casa de Eduardo / Comedor / 7.35 a.m.
En el comedor hay una cocina tipo barra americana. Eduardo tiene su maletín sobre una mesa cercana a la nevera. Abre la nevera y coge un tupper, abre el congelador y saca un bocadillo envuelto en papel de plata y lo mete todo en el maletín.
Completamente trajeado y con el maletín en la mano, se dirige hacia el recibidor.
5- Interior / Casa de Eduardo / Recibidor / 7.40 a.m.
Eduardo se mira en un espejo al lado de la puerta principal. Se coloca bien la corbata, se toca el pelo, comprueba que el maletín este bien cerrado y se quita el pedacito de papel de la cara. No ha quedado ninguna marca. Sonríe satisfecho y le dice a su reflejo:
Eduardo
A por ellos, tigre, dos ventas más, sólo dos.
Dicho esto, sale de casa.
6- Exterior / Calle de Jordina / Frente a su casa / 8.00 a.m.
Jordina sale a la calle, es una joven de 27 años, muy guapa. Lleva ropa cómoda, nada ostentosa.
Un coche ciclomotor de “Parcs i Jardins” del ayuntamiento, entra en la calle derrapando y se detiene bruscamente frente a Jordina. Conduce un hombre muy mayor, aparenta unos 80 años.
Jordina
¿Se jubilará hoy don Manuel?
Manuel
Hoy no, preciosa, tal vez mañana.
Venga, sube, que llegamos tarde.
Jordina
Conduciendo usted, podríamos salir de aquí cinco minutos tarde y llegaríamos cinco minutos pronto.
Jordina sube al coche y este sale dejando marcas de neumático en el asfalto.
7- Interior / Casa de Ricardo / Habitación de Ricardo / 8.05 a.m.
Ricardo duerme en la cama, tapado de pies a cabeza. Es un chico de 16 años.
Su madre entra en la habitación.
Madre
Venga, despierta vago, tengo que irme.
Espero que no me vuelvan a llamar del colegio diciendo que no has ido.
Ricardo (medio dormido)
Joder mamá, pero ya viste las notas, ¿no?
Madre
Como si eres el mismísimo Einstein ese.
Tienes clase y una responsabilidad.
¿Quieres terminar como tu padre?
Ricardo
Ahora no, mamá, es muy pronto
Madre
Bueno, levántate, tengo que irme
La madre sale de la habitación y Ricardo sigue durmiendo.
8 – Interior / Oficinas / 09:30 a.m.
Eduardo habla con el jefe de la empresa a la que ha ido a visitar. Están junto a la máquina de café.
Eduardo
Cómo le decía, el 70% de las empresas tienen máquina de café
y solamente el 25% tienen máquina de agua.
Cuándo en realidad es el agua nuestra principal fuente de bienestar.
Nos ayuda a limpiar los riñones, reduce los dolores de cabeza y un sinfín de otras propiedades que estoy seguro que usted conoce.
¿Asistió usted a la conferencia virtual que ofreció la universidad de Harvard sobre Business Intelligence?
(El jefe, no sabe que cara poner, es joven, prometedor, no quiere que el vendedor piense que no sabe nada del mundo empresarial, así que asiente levemente)
Contaba con eso. Sabrá usted que en las oficinas de Google hay una máquina de agua por cada 5 trabajadores, y una de café por cada 200. Y le aburriría con los datos de otras multinacionales, pero entre hombres de negocios, la paja sobra.
Jefe
Por... por supuesto
Eduardo
Bueno, le dejo un estudio personalizado sobre su empresa, que he hecho basándome en su área de trabajo, la edad media de sus empleados y su sexo.
Verá que hay tres versiones.
Bueno, eso es sólo por la costumbre. A veces voy a empresas pequeñas, con poca visión de futuro, así que les ofrezco planes... llamémosles... simplemente paliativos.
Pero la opción que a usted le interesa es sin duda la: Water Energized Company Version. Que catapultará la salud y eficiencia de sus empleados hasta el infinito.
¿Que demonios? ¿Porque perder más tiempo con semejante trivialidad?
Estará usted de acuerdo conmigo en que su empresa se merece lo último en hidratación de recursos humanos.
Jefe
Por... por supuesto
Eduardo
Y en que cada minuto de su tiempo y el nuestro es oro
Jefe
Si, claro, claro
Eduardo
Está claro que conoce usted las enseñanzas del Doctor Kintsey Strauss.
Sólo hay que ver el buen ambiente de trabajo que se respira aquí y la profesionalidad que desprende usted mismo.
Me permitirá que le diga que se le ve a usted un líder muy carismático.
Jefe
Gracias, ciertamente estoy ampliamente instruido en las lides empresariales.
Eduardo
Es un auténtico placer encontrar a profesionales de su talla.
(Eduardo extiende un contrato frente al jefe y le da un bolígrafo)
Jefe
Oh si, y es un honor contar con comerciales tan bien informados como usted.
El valor de esta institución no es más que la unión de los esfuerzos de todos y me agrada ver los suyos sumados a los nuestros.
Eduardo
(con una sonrisa complacida, guarda el contrato firmado)
Bueno, antes de irme una cosa más.
Recuerde lo que también dijo Strauss
No bebas mucha agua o te saldrán ranas en el estómago
(Ambos se despiden entre risas algo falsas pero muy profesionales)
9- Exterior / Parque Municipal / entrada de servicio / 10:00 a.m.
Es un parque bastante grande, lleno de árboles y césped. Una calle pequeña entra en el parque y llega hasta una caseta que los jardineros usan como almacén.
El coche ciclomotor de “parcs i jardins” entra en el parque dando tumbos y aparca de un solo derrape que lo deja paralelo a la pared de la caseta.
Como si nada, Manuel y Jordina bajan del vehículo y entran en el almacén.
Al poco rato, salen debidamente uniformados y sendas carretillas cargadas de tierra y semillas.
Jordina
Las margaritas van a quedar preciosas
Manuel
Preciosas como tú
Jordina
No empiece señor Manuel, que yo cómo le de otro infarto... recuerde que yo no conduzco tan deprisa como usted.
Manuel
Bueno, si me da un infarto, conduzco yo y ya está.
Jordina
Cierto, porqué llegaríamos antes de que lo hubiese tenido en realidad, ¿no?
Manuel
Lista, guapa y buena, que infarto más merecido tendría.
10- Interior / Casa de Ricardo / Habitación de Ricardo / 10:01 a.m.
Suena el despertador, Ricardo saca una mano de debajo de las mantas y haciendo un circulo en el aire, para el despertador sin tocarlo. Chasquea los dedos y se enciende el ordenador. Abre y cierra la mano varias veces y se abre la página web de un consultorio médico privado.
En la web se puede leer: “Bienvenido Doctor Ibañez”, Ricardo mueve los dedos en el aire y se escribe texto en la web.
Vuelve a cerrar y abrir la mano y abre un editor de textos, mueve los dedos en el aire escribe: “Ricardo no se encuentra bien hoy, pueden ver el informe del Doctor ibañez en su página web. Atentamente, Inés Lorente, madre de Ricardo”. Aparece un dialogo en la pantalla: “enviando mail”.
Ricardo vuelve a meter la mano debajo de las mantas y se duerme.
12- Interior / Otras Oficinas / 11:00 a.m.
Eduardo está hablando con otro jefe, le llena de jabón igual que al primero y este firma un contrato con una amplia sonrisa. Eduardo mira el reloj, se despide y sale casi corriendo a la calle.
13- Exterior / Parque Municipal / Zona 1 / 11:30 a.m.
Jordina termina de plantar la última margarita en un recuadro de tierra removida, se levanta, observa su obra satisfecha y empieza a cargar la carretilla de nuevo para ir a la siguiente zona de trabajo.
14- Interior / Casa de Ricardo / Habitación de Ricardo / 11:31 a.m.
Ricardo sigue durmiendo, su ordenador sigue encendido y alguien le está hablando en el messenger, así que no paran de oírse los molestos pitidos de “nuevo mensaje recibido”.
Medio dormido, Ricardo saca una mano de debajo de las mantas, simplemente moviendo la mano desde allí, a unos dos metros del ordenador. Una ventana de conversación se abre sola y aparece un texto por arte de magia que dice: “Estoy durmiendo, voy a cerrarlo todo”.
Ricardo cierra la mano en un puño y el ordenador se apaga.
13- Exterior / Parque Municipal / Zona 2 / 11:32 a.m.
Eduardo llega casi corriendo y se sienta en un banco frente a un recuadro de tierra removida. Abre el maletín y saca su bocadillo. Respira hondo para calmarse y intenta aparentar tranquilidad.
Jordina llega por un caminito con su carretilla y se para frente al recuadro de tierra. Jordina repara en la presencia de Eduardo.
Jordina
Uy, hola Eduardo, puntual como siempre ¿eh?
Eduardo
Bueno, ya sabes, si no me como mi bocadillo a las 11 y media, habla más mi barriga que yo, y no sabe muy bien como vender agua.
Jordina sonríe y se agacha para empezar a plantar margaritas. Eduardo cogido por sorpresa, ve el culo perfecto de Jordina en perfecto ángulo recto, intenta desviar la mirada, pero es demasiado tarde y se atraganta con un pedazo de bocadillo. Jordina se levanta alarmada y le practica la maniobra...la maniobra esa para ayudar a la gente que se atraganta. Manuel desde la distancia, observa la escena divertido.
14- Interior / Casa de Ricardo / Habitación de Ricardo / 12:30 a.m.
Ricardo ronca sonoramente y solo para un momento para rascarse la entrepierna, da un par de vueltas y vuelve a empezar a roncar.
15- Interior / Agencia de viajes / 12:35 a.m.
Eduardo agarra con fuerza su libreta de ahorros mientras escucha al vendedor.
Vendedor
Primera clase, amigo mío, se nota, su amiga se lo agradecerá
Eduardo
No quiero que me lo agradezca, quiero que sea algo mágico
Vendedor
Entiendo perfectamente. El hotel que ha elegido está muy bien, es el mejor de toda la isla.
Si me permite, llamaré para que decoren su habitación para la ocasión.
Eduardo
Muy bien, pero que no se pasen mucho... aun no se exactamente en que plan estaremos,
no se si me entiende.
Vendedor
Oh, perfectamente lo entiendo, no se preocupe.
Creame si le digo que el archipiélago Lamu es el lugar más paradisíaco que existe
16- Interior / Casa de Ricardo / Habitación de Ricardo / 12:45 a.m.
Ricardo se despierta por fin, se despereza bastante deprisa y va hasta su escritorio frente a su ordenador. Mientras se rasca la barbilla, se abre un navegador web, se abre un buscador y se escribe la frase: “Isla remota preciosa”. Elige el primer link de los resultados, Archipiélago Lamu.
Abre la web de iberia y cambia los datos de una reserva ya existente.
Ricardo(murmura)
Gracias por su asiento, caballero.
16- Exterior / Parque municipal / Entrada de servicio / 13:00 a.m.
Eduardo está hablando con Manuel.
Eduardo
No irá a aparecer así de golpe, ¿no?
Manuel
No, tranquilo. Está podando los arbustos al otro lado del parque, no vendrá por aquí hasta dentro de media hora.
Eduardo
Bueno, pues aquí tienes su billete y la carta.
¿De verdad crees que aceptará subir al avión sin saber quien soy?
Manuel
Oh si, eso dejalo de mi cuenta.
Le diré que te conozco y que eres de toda confianza.
Si no le gustas, pues pasará dos días con todos los gastos pagados en una isla de ensueño, ya ves tu.
Eduardo
Bien, bien. (Eduardo se va)
16- Exterior / Parque municipal / Entrada de servicio / 13:30 a.m.
Jordina habla con Manuel, parece que no le hace mucha gracia, pero ante la insistencia de Manuel, asiente y coge el billete y la carta. Lee la carta y sonríe.
17- Interior / Avion / fila 23 / 13:30 a.m. de otro dia cualquiera
Jordina busca su asiento, fila 23 asiento A. Se la ve nerviosa pero contenta. En la mano lleva la carta algo arrugada, de vez en cuando se la acerca al pecho. Una vez llega a su fila, no hay nadie, se sienta.
Ricardo entra en el avión y se dirige hacia ella. Ella le ve y pone cara de susto, intenta disimular su nerviosismo. Cuando él llega a la fila 23 le dice.
Ricardo
Vaya sorpresa, ¿no?
Jordina
(visiblemente turbada)
¿te conozco?
Ricardo
Mmmm, de momento no, pero dame tiempo, dame tiempo.
Jordina
pero... pero... la sorpresa... no entiendo, en la carta decía...
Ricardo
No se de que sorpresa habla tu carta, pero yo puedo darte varias sorpresas si te apetece
(Alguien carraspea)
Eduardo
Perdona chico, pero el asiento B es el mío, el tuyo debe ser el C.
(Jordina mira a Eduardo visiblemente aliviada y contenta)



1 Comments:
tú puedes hacerlo mejor... si no te obligan claro
lo de final feliz es una pre de clase o que???
bueno, cuando la calidad es implicita sobran los cumplidos, por eso solo critico :P
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