martes, marzo 24, 2009

Monólogo

(Sentado en una silla frente al publico, con una pistola en una mano y el bate de béisbol en la otra.)


Maldito hijo de puta... voy a matarte por todo lo que me has hecho. La pregunta es como.

¿Debería matarte rápido o despacio? ¿de un balazo o a golpes de bate?

Está claro que te mereces una muerte lenta y dolorosa, pero no soy ningún animal, no creo que se me de bien la tortura, así que supongo que lo mejor sería algo rápido. Un disparo entre los ojos o un batazo en el cráneo.


Cabronazo... por tu culpa he perdido mi empleo. Diez años de mi vida dedicados a la maldita empresa, encargándome de lo de todo el mundo y cobrando menos que nadie. Esperando ascender, esperando mi momento... y cuando ya casi lo había conseguido haces que me echen.... debería matarte sólo por eso.


Con el bate mismo, un golpe seco en la base del cráneo. Con un poco de suerte no te mataría y te quedarías tetraplégico. Disfrutaría viendo tu cara de pánico en este espejo, mientras intentas moverte de cuello para abajo. Pero eso sería demasiado cruel y no creo que pudiese terminar el trabajo. Así que me limitaré a aplastarte las rodillas. Primero la derecha, ZAS!, el hueso hecho trizas, astillado. La rótula reventada. Después la izquierda, dejando la pierna doblada en un angulo imposible. Sí, eso me gusta más. Oyendo e ignorando tus súplicas de cobarde. Y por fin un golpe que te clavase la nariz en el cerebro, ese sería un merecido final a tu vida.


Hijo de puta... por tu culpa mi mujer me ha dejado. Ella lo era todo, ¡todo!. ¡Y tu la has alejado de mi! Con mentiras y falsas promesas. Le has hecho pensar que soy un fracasado, un despojo.

Pedazo de cabrón, no voy a tener piedad de ti.


Creo que mejor usaré la pistola. Aunque lo de las rodillas me gustaba. Te dispararé en las putas rodillas, tal vez... ¿cuantas balas tiene esto?, ¿12?, creo que te volaré una mano también, y los dos pies. Y dejaré que te desangres unos minutos y después, ¡BANG!, te reventaré la cabeza .

Pero no puedo dejarte desangrar... los vecinos oirán los disparos y llamarán a la policía. Puede que lleguen antes de que te remate. Mejor hacerlo rápido. Tres disparos, rápido como un relámpago y a tomar por culo.


¡Hijo de puta!, mis hijos, ¡mis propios hijos me temen por tus locuras! Ya nunca les volveré a ver, no oiré sus risas ni escucharé sus sueños por tu culpa!. Hijo... hijo de puta... ¡no volverás a joderme!

¡NO VOLVERAS A JODERME!


(me disparo en la rodilla derecha, suelto un alarido de dolor, me disparo la otra y después en la cabeza)