Un pueblo cualquiera (parte III)
No tengo mucho tiempo para pensar. Miro a los aldeanos reunidos a mi alrededor, tanta expectación levantará sospechas.
-Iros todos a vuestras casas, soy el enemigo, lo que ha pasado aqui no significa nada, si veo a uno solo de vosotros en la calle os aseguro que os reunireis con vuestros amigos - Digo señalando con la espada al montón de cadáveres de los supuestos asesinos de mis compañeros.
- Vosotros dos, quedaos - Les digo al hombre agradecido y al chico que le acompaña. Es peligroso utilizarlos, pero si llega el comandante y no estoy interrogando a nadie, se pueden dar todos por muertos incluido yo.
No puedo dejar de pensar en que deberia haberme quedado fuera del pueblo, lo suficientemente lejos como para no oir ni ver nada. No servirá de nada que yo muera por esta gente, si van a morir de todas formas, ¿porqué malgastar mi vida?.
Debo estar preparado para todo lo que pueda suceder. Si el comandante me pide explicaciones le diré que nos han atacado varios hombres armados, que cuando sólo quedaba yo con vida el sonido del cuerno los ha hecho huir. Con las heridas que tengo y la sangre en mi armadura salta a la vista que he luchado. Espero que ni se le ocurra pensar que contra mi propia gente.
El aspecto de sus muertos es lamentable, salta a la vista que no formaban parte de un escuadrón organizado, así que le diré que eran de una banda de forajidos que tenía aterrado al pueblo. Así puede que la idea de que están en el bando contrario se suavize un poco.
Si no me deja ni hablar, si entra matándolo todo a su paso, no voy a mover un dedo. Contra quinientos no tengo nada que hacer.
Si no mata a nadie pero me pide que ajusticie a estos dos, también lo haré. La muerte de dos que van a morir igualmente bien vale la vida del resto del pueblo y sobretodo la mía.
No debo dudar, si se da cuenta de que no me sale sin pensar, podría mancharme las manos de sangre inocente y no servir de nada. Espero poder dormir los años extra que me gane.
- Ni se os ocurra decir nada, si abriis la boca pensaré que direis algo que podría delatarme y separaré vuestras cabezas de vuestros cuerpos.
Pocos instantes después el ejercito ha entrado prácticamente en su totalidad en el pueblo. El comandante viene hacia mi. Nadie más se mueve. No ha ordenado desalojar las casas, gracias a Dios. Cuando porfín llega a mi lado observa los cadáveres y tras unos instantes de absoluto e inquietante silencio, en los que sin duda esta barajando todas las posibles explicaciones que se le ocurren de lo que haya podido pasar, se dirige a mi:
- ¿ es este el alcalde del pueblo ?
- Asi es - le respondo, no tengo ni idea de si lo es o no, pero tendrá que servir. El hombre mantiene la mirada baja y no hace ningún ademán de responder. Bien.
- Bueno, pues mátalo y vámonos, debemos movernos deprisa, no podemos perder tiempo con esto. - mientras habla me observa atentamente.
No debo dudar, pero tampoco precipitarme. Levanto la espada con calma, el hombre ni se inmuta, el joven tiembla visiblemente pero tampoco parece que vaya a decir nada. ¿Són conscientes de que con su valentía están salvando al pueblo o simplemente són rematádamente cobardes ?. Demasiado rato pensando, de un corte límpio decapito al agradecido. Apenas siento la resistencia del cuello, ciertamente esta es una buena espada.
El comandante asiente con aprobación, sea lo que sea lo que tenía en la cabeza, parece haber quedado satisfecho.
- Coge tu caballo, nos espera una guerra que ganar. - me dice volviendo hacia la columna.
Hace ya una hora que el pueblo se ha perdido de vista, cabalgo al lado del comandante porque así me lo ha pedido. No puedo evitar pensar en la frialdad con la que he actuado y pensado, ¿será que no tengo emociones?, ¿que soy un maldito monstruo?, si es así, los habitantes vivos del pueblo pueden dar gracias por ello.
Fin.



6 Comments:
Al final te has rajaó un poco, eh?
Claro que a mi me ha dado penita el señor este, pobre... pero bueno, yo qué sé, yo estoy boba de más, el mes que viene lo leo otra vez y a ver que pasa...
entonces... el prota va a hacer lo mismo en todos los pueblos a los que llegue en ejercito??
¡¡HALAAAAAAAAAA!! una de cal y otra de arena, ojo. Que el prota es noble, pero machote...
Yo voto porque el niño se vengue y haga un salto tipo yoda para meterle un cuchillo montañés al héroe por la oreja.
Ostia tio no t podrsa kejar d la publicidad k t hace softonic. Si no mira las fotos dl msn 8.0 XD Vaya tela... XD
David
Uno que tiene sus contactos :p
Yo estoy con Neoimuk que el niño se vengue y as´ñi haces otra parte más!!! Que me ha gustado la historia.
Besos!
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